NO DISPAREN AL MAQUINISTA
Hay un libro sagrado para algunos gallegos; entre los que me encuentro; escrito por el polifacético político galleguista y padre del nacionalismo gallego Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, “Sempre en Galiza, publicado en su exilio de Buenos Aires el 10 de marzo de 1944. En el quedó acuñada la famosa frase: Los gallegos no protestan, emigran. Que me perdone el bueno de Castelao, pero ya va siendo hora de cambiar y acabar con el tópico. Lo tenemos que hacer los propios gallegos. Y la catástrofe ferroviaria de Angrois puede que fuera la gota que colmó el vaso. Pudiera parecer que hablo a toro pasado. Nada más lejos de la realidad y de mi intención. La tragedia de Angrois en Compostela- 24 de julio de 2013- comenzó a gestarse en la época de Álvarez Cascos siendo ministro de Fomento del gobierno Aznar. Coincidió en el tiempo con otra gran tragedia en el sufrido País de Breogán. ¿Os acordáis de la marea negra del Prestige? Esta catástrofe, de aquel cadáver monocasco flotante, hizo que se desviara la atención y casi nadie se acordara de las incipientes protestas sobre el trazado de entrada del futuro AVE a Compostela.





